Espectáculos

Vuelve el San Martín

El Teatro San Martín reabre sus puertas luego de una etapa de puesta en valor y de renovación tecnológica que abarca todas sus salas, halles, camarines, oficinas y talleres. Para celebrarlo, 300 actores, artistas aéreos, bailarines, músicos y técnicos, bajo la dirección de Pichón Baldinu, montarán un espectáculo gratuito y al aire libre, sobre la Av. Corrientes.

Vuelve el San Martín

Llega al fin un momento largamente esperado por la comunidad teatral y los vecinos de Buenos Aires. Tras un año y medio de intensos trabajos de puesta en valor patrimonial, el Teatro San Martín, espacio emblemático de la Ciudad, reabre sus puertas con una temporada teatral en las salas Martín Coronado, Casacuberta y Cunil Cabanellas.

Por eso, se celebra su puesta en valor y renovación tecnológica con una gran fiesta el 25 de mayo sobre la avenida Corrientes. La programación del Teatro comenzará el 31 de mayo con la obra La farsa de los ausentes , basada en “El desierto entra en la ciudad” de Roberto Arlt y dirigida por Pompeyo Audivert.

Cartelera de estreno

La mayor de las tres salas del San Martín, la emblemática Martín Coronado, es el espacio elegido para el reinicio de las funciones con el estreno de La farsa de los ausentes, una puesta de Pompeyo Audivert realizada a partir de "El desierto entra en la ciudad" de Roberto Arlt, con Daniel Fanego, Roberto Carnaghi y Juan Palomino en los roles principales. Luego le seguirá, en la sala Cunill Cabanellas, el estreno de Umbrío de Josep María Miró con dirección de Luciano Suardi. También, en la sala Casacuberta se podrá ver la obra Parias, basada en Platónov de Antón Chéjov, con dramaturgia de Guillermo Cacace y Juan Ignacio Fernández

Un repaso de la puesta en valor

El ambicioso plan de obras integral y multidisciplinario que comenzó en 2015 buscó no solo restaurar el deterioro del tiempo sino también modernizar las condiciones de funcionamiento del Teatro, pero siempre respetando el diseño original del edificio. En la primera etapa, que hoy se termina, se procuró renovar el hall central, las tres salas principales, los camerinos y los sistemas de iluminación y de protección contra incendios. En una etapa siguiente, le llegará el turno a la Sala Leopoldo Lugones, centro de la cinefilia local, y por último a las oficinas y talleres.

Durante el primer año de obras, sin cerrar todavía el teatro, se trabajó sobre la refacción de cubiertas, la impermeabilización de los muros exteriores y la sala de ensayo del ballet contemporáneo. Se intervinieron además las salas Leopoldo Lugones, Casacuberta y Martín Coronado, la mayor de todo el complejo. También se restauraron butacas, mármoles, venecitas y bronces, y se renovaron alfombras, señalizaciones y revestimientos acústicos.

Durante todo el año pasado, el teatro permaneció cerrado, contratiempo ineludible para llevar adelante la etapa final de renovación. La actualización tecnológica del teatro comprende todas las instalaciones eléctricas (tableros de media y baja tensión y circuitos de distribución de corrientes fuertes y débiles), los sistemas de seguridad contra incendio (se agregaron 300 puertas cortafuego), detección, extinción, evacuación, nueva iluminación en base a leds, la renovación de instalaciones sanitarias, el sistema de aire acondicionado y el cambio de maquinaria de ascensores y montacargas. También se ocupó de las instalaciones de corrientes débiles, que comprenden el sistema de llamadores a escena, un sistema de cámaras por circuito cerrado, cámaras de seguridad, telefonía IP y cableado.

Estas tareas se desarrollaron considerando expresamente los méritos patrimoniales del monumento e implicaron el restauro integral de todos los sistemas y subsistemas expresivos, espacialidad, código de colores, materialidad (mármoles, venecitas, bronces, herrajes, espejos, carpinterías, etc) y la puesta en valor de salas, halles, camarines, etc.

Cada uno de los materiales fue tratado para su limpieza y reintegración, según las especificaciones establecidas por los especialistas. De igual modo se operó con el mobiliario, que fue objeto de una investigación en el archivo fotográfico, gentilmente cedido por el estudio Mario Roberto Álvarez, para determinar la restauración de parte del mismo o la sustitución.

En síntesis, un plan ambicioso que viene a darle al Teatro otros cincuenta años de vida en todo su esplendor, manteniendo su papel central dentro del sistema cultural de la Ciudad, como usina de producción, exhibición e intercambio.

Durante el tiempo en que el Teatro San Martín permaneció cerrado, el centro cultural realizó actividades itinerantes y extramuros y llevó sus obras a distintos rincones de la Ciudad a través del “San Martín en los barrios”.

Redes sociales del evento

Forman parte de esta actividad

Umbrío

En junio se reabre la Sala Cunill Cabanellas con la obra...

La farsa de los ausentes

La Sala Martín Coronado reabre sus puertas con la obra...