Edificio Kavanagh

Un hito de la arquitectura porteña que supo ser la torre más alta de Sudamérica

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Edificio Kavanagh

Edificio Kavanagh

Un hito de la arquitectura porteña que supo ser la torre más alta de Sudamérica


Diseñado por los arquitectos Sánchez, Lagos y De la Torre, el Edificio Kavanagh fue la estructura de hormigón más alta de Sudamérica al inaugurarse en 1936: 120 metros, 32 pisos, y primer edificio de viviendas con equipo de aire acondicionado central. Se trata de una de las obras maestras de la arquitectura racionalista argentina, entre otras cosas por haber aprovechado la topografía ascendente de la Ciudad con idea de obtener cualidades paisajísticas diferenciadas, ya que este tipo de arquitectura suele encontrarse en lugares planos, no sobre barrancas pronunciadas.

Comenzado en 1934, demandó menos de siete meses alcanzar la altura máxima. La orientación asemeja la proa de un navío rumbo al río, y algunas fotografías de época reproducen una gran cruz blanca en la parte alta, adhesión al Congreso Eucarístico Nacional celebrado ese año. La leyenda sobre su origen - desmentida pero pintoresca - señala que Corina Kavanagh ordenó su construcción para impedir que Mercedes Castellano de Anchorena pudiera ver la Basílica del Santísimo Sacramento, en venganza por oponerse al noviazgo que Corina mantenía con su hijo. Mercedes vivía al otro lado de la plaza, en el edificio que hoy pertenece a la Cancillería.

El responsable de la obra fue el ingeniero Rodolfo Cervini, tal como señala la placa en su fachada, y la Asociación Estadounidense de Ingeniería Civil lo distinguió como hito histórico internacional de la ingeniería. A partir de 1999, este emblemático ejemplar de Art Deco es Monumento Histórico Nacional. Curiosamente no dispone de cocheras ni portero eléctrico. De los 105 departamentos, en 2008 se ofreció el piso 14 en casi 6 millones de dólares, única propiedad que ocupa un piso entero con vista panorámica a los cuatro puntos cardinales.


El pasaje Corina Kavanagh, estrecho callejón lateral, separa al gigante del Hotel Plaza, otro vecino emblemático de la Ciudad.


 Florida 1065, Retiro. 


Crédito de foto: María Paula Pia para DisfrutemosBA.