Pirámide de Mayo

El primer monumento de la Ciudad de Buenos Aires

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Pirámide de Mayo

Uno de los íconos más importantes de nuestra Ciudad, la Pirámide de Mayo, guarda una historia fascinante de reconstrucciones y traslados. Fue realizada por el maestro albañil Francisco Cañete en 1811, por encargo de las autoridades de Buenos Aires. Tenía como objetivo celebrar el primer aniversario de la Revolución de Mayo. La nombraron Columna del 25 de Mayo, y estaba emplazada en línea con la Catedral frente al antiguo Cabildo. En ese momento, la Plaza de Mayo actual estaba dividida por una recova. De un lado estaba la plaza Mayor y del otro, la plaza de la Victoria. En esta última se la colocó. Tenía un zócalo con dos gradas, un pedestal con cuatro ángulos entrantes y una cornisa alrededor. Un vaso decorativo de tierra cocida remataba en lo alto, y medía 15 metros. En los días de fiestas patrias, se la adornaba profusamente con cintas, gallardetes, faroles de papel y leyendas alusivas.

Hacia 1856, el monumento mostraba claros signos de deterioro, sobre todo de humedad. Fue entonces cuando el gobierno de Rosas le encomendó al artista Prilidiano Pueyrredón que la interviniera, para ponerla en valor. Pueyrredón no solo se encargó de resolver el daño, sino que la modificó. La hizo más alta, le agregó un sol en una de las caras, y debajo de él la leyenda “25 de Mayo de 1810”, además de coronas de laureles en los otros lados. En la base, se le adosó el Escudo Nacional en todos los lados.

En 1859, debido a que el revoque usado no presentaba la duración esperada, se recubrió su base con mármol. En 1873 se encontraban en muy mal estado las estatuas, que eran de tierra cocida y estucada, motivo por el cual se retiraron y se reemplazaron por unas esculturas de mármol de Carrara (La Geografía, La Astronomía, La Navegación y La Industria) que se hallaban en el primer piso del Banco Provincia en la calle San Martín. Estas permanecieron hasta 1912 cuando, al trasladarse la pirámide, fueron retiradas y pasaron al depósito municipal. El 6 de octubre de 1972 fueron ubicadas en la antigua plazoleta de San Francisco, en la intersección de las calles Defensa y Alsina, a unos 150 metros de la actual ubicación de la pirámide. Finalmente, en julio de 2017, durante una restauración del monumento, regresaron a su ubicación original.​

Algo muy curioso y digno de ser contado, fue el traslado que sufrió el monumento en el año 1912. Todo comenzó en 1906, con motivo de la celebración del Centenario argentino de la Revolución de Mayo, entre tantas obras edilicias proyectadas se pensó en erigir un grandioso "Monumento a la Revolución de 1810".  Se realizó entonces un concurso internacional que fue ganado por dos italianos. La ubicación del monumento debía ser el centro de la Plaza de Mayo, para lo cual era necesario el traslado de la Pirámide, el cual se realizó recién en aquel 1912, bajo la dirección de Anselmo Borrel. Primero, como se comentó anteriormente, se le retiraron las estatuas de mármol que tenía a su alrededor. Luego se la "encamisó" con maderas para protegerla durante el movimiento. Se colocaron dos rieles a una distancia uno del otro de 4 metros sustentados en pilares de mampostería que debieron soportar el peso de 225 toneladas. La tracción se realizó con güinches, colocándose debajo de la Pirámide una plataforma de cemento que descansaba sobre sólidas ruedas. Así, paso a paso, avanzó 63,17 metros desde el 12 de noviembre al 20 del mismo mes de 1912, colocándose debajo de ella, al finalizar la operación, una urna de metal con una leyenda referente a su traslado.
La escultura de la Libertad, obra del escultor francés Joseph Dubourdieu, corona al monumento que, desde el suelo hasta la parte superior del gorro frigio de dicha escultura, ha servido de modelo para la alegoría de la Argentina, y mide 18,76 metros.

El 25 de mayo de 1941 la Comisión de Monumentos Históricos descubrió, cerca de la base de la Pirámide, del lado oeste, una placa referida a la nobleza del monumento, que fue declarado Histórico por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional n.º 120.412 del 21 de mayo de 1942. El cantero que la rodea posee tierra proveniente de cada una de las provincias argentinas.

A partir de 1977, comenzaron a reunirse las Madres de Plaza de Mayo para reclamar por la aparición de sus hijos secuestrados durante el último proceso militar. En el suelo, alrededor de la Pirámide, están pintados los característicos pañuelos blancos que las Madres llevan en la cabeza.


Pirámide de Mayo | Plaza de Mayo (Av. Hipólito Yrigoyen s/n), CABA.